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Terapia celular podría complementar tratamiento para Lupus

El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune crónica que afecta mayormente a mujeres jóvenes, con compromiso multiorgánico, variable en su presentación clínica y marcado por remisiones y exacerbaciones, cuyas manifestaciones más graves, como la enfermedad renal o neurológica, son potencialmente mortales.

La elección del tratamiento depende del grado de actividad y severidad de la enfermedad, y a menudo conlleva un alto costo económico y variados efectos adversos, particularmente en la nefropatía o nefritis lúpica, que es la más frecuente de las manifestaciones graves de la enfermedad. En estos casos, raras veces se alcanza una remisión clínica completa, en contraste con la severidad y alta frecuencia de los efectos adversos. Por ello, la búsqueda de tratamientos más eficaces y seguros, especialmente para la enfermedad renal grave, se ha convertido en una prioridad en esta área de la medicina, en la que no se han aprobado nuevas terapias después de décadas de investigación y ensayos clínicos.

En Chile existen alrededor de 15 mil personas con LES, con una prevalencia de la enfermedad de 80 casos por cada 100.000 habitantes y cada año aparecen aproximadamente 700 nuevos casos. Se estima que, en promedio, el gasto anual por paciente de Lupus en Chile es cercano a $6 millones. El LES ha sido definido como una patología prioritaria dentro de las políticas sanitarias de nuestro país y por ello forma parte de la lista de enfermedades AUGE-GES.

Dentro de las garantías de salud explicitadas en Chile para pacientes con una enfermedad grave y refractaria a terapia inmunosupresora, está disponible el uso de la terapia biológica anti-linfocitos, cuyo costo asciende a los US$ 9.000 por cada dosis. Así, los costos que en 2013 se estimaban en alrededor de US$ 12.463 anuales, podrían subir hasta los US$ 20 mil por año al término de esta década, sugiriendo que se requerirán nuevos enfoques terapéuticos para enfrentar esta enfermedad.

En este sentido, la investigación de vanguardia realizada por médicos y científicos de Cells for Cells y Consorcio Regenero en la Universidad de los Andes, ha demostrado que las células mesenquimales del estroma derivadas del cordón umbilical (UC-MSCs), tienen un potente efecto inmunosupresor y regenerador de tejidos. Por ello, se ha iniciado recientemente un estudio clínico controlado, involucrando una red de hospitales públicos y privados de Chile, con el objetivo de definir la dosis más adecuada, y posteriormente cuantificar el efecto clínico de esta innovadora terapia celular, en pacientes con enfermedad renal grave.

Para el doctor Fernando Figueroa, Director de la Unidad de Reumatología de la Universidad de los Andes y de su Programa de Terapia Celular, la importancia de esta investigación radica en que permitiría confirmar con un estudio de alta calidad técnica el rol de esta terapia, destinada a usarse en concomitancia con los tratamientos actuales y sin riesgos aparentes. Uno de sus aspectos de mayor interés es la posibilidad de aplicarlo incluso en situaciones que usualmente contraindican el uso de inmunosupresores, como ocurre con las infecciones que a menudo afectan a los pacientes con LES grave.

Marisel Ibarra es parte de los pacientes que participan en este estudio clínico, tiene 44 años y a los 18 fue diagnosticada con Lupus Eritematoso Sistémico con compromiso renal, articular, cutáneo y del sistema nervioso central. Confirma que el valor del tratamiento es muy caro y, además, considera que algunos medicamentos -como el corticoides- son muy fuertes y con algunos efectos secundarios. “Este tratamiento me da esperanza, he escuchado mucho hablar de las células madre, y, si funciona, sería como nacer de nuevo”. Ahora Marisel deberá controlarse a los 15 días, luego a los 45 y a los 90 para ver la evolución del tratamiento.