Doctor Alejandro Orizola: La experiencia de mis pacientes ha sido bastante gratificante

Traumatólogo de la Clínica de la Universidad de los Andes y experto en dolencias deportivas, el doctor Alejandro Orizola llegó a la terapia celular en la búsqueda de caminos para poder darle alguna solución a los pacientes jóvenes, de mediana edad y adultos mayores con daño de cartílago de cualquier tipo, artrosis y lesiones traumáticas deportivas, entre otras.

Es uno de los traumatólogos que más ha trabajado con deportistas en el país. Durante su larga trayectoria, se ha desempeñado en el Comité Olímpico, en el equipo de Copa Davis, en la selección chilena de fútbol y en el club Universidad de Chile.

El doctor Orizola afirma que hasta hace poco tiempo atrás, la tecnología no tenía mucho que ofrecer a esos pacientes. “Con la aparición de las células madre se nos abrió, y se nos está abriendo, un camino biológicamente nuevo, un camino que además de presentar ciertas características de alivio de inflamación y de dolor, podría tener un camino de recuperación, especialmente de volumen de masa celular”, sostiene.

La terapia celular es un camino nuevo, un camino al que le queda todavía bastante por recorrer. Es un sistema que con el tiempo y con la masificación, se ha hecho más accesible a los pacientes. “Creo que la terapia celular es una aplicación que recién está empezando en el mundo, que no solamente tiene que ver con la artrosis, sino también con muchos otros procesos biológicos, en los que creo que estamos recién en la punta del iceberg, descubriendo todas las potencialidades que esta terapia nos puede dar a futuro”.

Respecto a la evolución que han tenido los pacientes tratados con Cellistem®OA, el traumatólogo afirma que “la experiencia de mis pacientes ha sido bastante gratificante. Eso se mide básicamente en términos de la calidad de vida que uno les ofrece. Diría que sobre el 90% de ellos está muy contento con los resultados sintomáticos obtenidos, y la mejor prueba de eso es que ellos mismos vuelven cada cierto tiempo para continuar con el plan de tratamiento, y hacer la terapia cuando les corresponde. Eso significa que ellos sienten que efectivamente hay un cierto grado de mejoría”.

A su juicio, el aumento en el uso de este tipo de terapias se va a ir dando solo, en la medida que comiencen a aparecer más publicaciones científicas que demuestren las bondades sintomáticas y biológicas de las terapias. “Creo que falta un poco, cosa que ha ido ocurriendo en este último tiempo, que los precios sean un poco más asequibles, que las compañías de seguros la acepten como terapia y puedan reembolsar. Pero no me cabe duda que esto es una terapia del futuro. Esto llegó para quedarse y recién nos está mostrando algunas de las cosas que puede hacer. Yo la recomendaría absolutamente”.