Cells for Cells y Consorcio Regenero presentes en la Reunión Anual de la ISCT: Un verdadero catalizador científico y comercial para el sector de Terapia Celular y Genética

Realizada entre el 2 y el 5 de mayo en Montreal, Canadá, la Reunión Anual de la Sociedad Internacional de Terapia Celular (ISCT, por sus siglas en inglés) reunió a más de 1600 invitados de más de 50 países.

La versión de este año, que contó con la participación de nuestro Director Científico Dr. Maroun Khoury, tuvo un pulso distinto en la medida que los productos comerciales comenzaron a incorporarse al mercado, evidenciando el éxito traslacional que ha logrado la ISCT. Por primera vez, las sesiones de plenarios ofrecieron charlas tanto de los pioneros responsables de los avances terapéuticos como de las empresas que incorporaron estos productos al mercado, una tendencia que -sin duda- está marcando el futuro de la terapia celular.

Una de las sesiones plenarias trató el exitoso lanzamiento al mercado de la tecnología CAR T-cells, terapia celular basada en linfocitos T modificados y que está revolucionando el tratamiento de linfomas y ciertos tipos de leucemia. En ella, se presentaron datos sobre los ensayos clínicos y el uso inicial del producto. Este fue el caso de una asociación productiva entre Novartis, empresa farmacéutica suiza y una institución académica, la Universidad de Pennsylvania, que ofrecía enfoques innovadores para la terapia celular.

En otra de las sesiones sobre Medicina Regenerativa, se destacó la entrada a fase de comercialización en Europa de la terapia celular alogénica Alofisel® desarrollada por la empresa española-belga TiGenix a partir de células mesenquimales de tejido adiposo, desarrollada para tratar secuelas graves de la enfermedad de Crohn. Alofisel® sorteó estudios clínicos de fase III en Europa que permitieron su aprobación sanitaria, siendo la primera terapia celular alogénica aprobada para su comercialización en este continente. También se planteó que aún hay desafíos y requisitos clave que deben cumplirse para introducir ampliamente terapias celulares a nivel clínico. Agregaron que existen varias estrategias para hacer que estas terapias sean más económicas y viables en el sistema actual de atención de la salud y se propuso una definición de seguridad razonable, tanto para los médicos como para los pacientes, lo que permite tomar decisiones racionales sobre el riesgo y los beneficios de una terapia determinada.

Un ejemplo de ello fue el plenario sobre exosomas. En la reunión se reconoció que las vesículas extracelulares (EV) y otras partículas liberadas por prácticamente todos los tipos de células, incluidas las MSC, desempeñan un papel cada vez más fundamental en la comunicación y regulación de célula a célula. De hecho, señalaron que es probable que las vesículas extracelulares desempeñen un papel cada vez más importante en las terapias clínicas. Sin embargo, todavía hay mucho que aprender sobre las características de estas vesículas, así como de su fabricación a la escala necesaria para su posible uso clínico.

Para el campo de la terapia celular y los pacientes, fue un privilegio ver a un panel hablar sobre la terapia celular reconociendo los rápidos tiempos de desarrollo, el increíble valor que se le brinda a los pacientes, el apoyo médico para el lanzamiento de productos comerciales y la competencia inminente de más de un producto, con perfiles ligeramente diferentes, con las mismas o similares indicaciones clínicas, como lo es el caso de las terapias celulares basadas en CAR T-cells.

Sin embargo, y a pesar de los progresos, las terapias de medicina avanzada son escasas, tienen un alto valor comercial y, en general, combaten enfermedades raras que afectan a poca gente. Pero la tendencia indica que esto no seguirá siendo así. Las empresas están probando los nuevos avances donde hay más demanda, de manera que la posible recompensa de desarrollar una terapia efectiva haga que valga la pena asumir más riesgos.

La visión de los especialistas reunidos en la ISCT es que llegará un día en que las terapias celulares sean tan comunes como hoy lo son los medicamentos tradicionales, y durante los próximos años se den pasos notables hacia ese futuro.